Solange Coromoto Ramírez, nativa del Zulia, y Oscar Honorio Dudamel de barquisimeto, ambos dedicados a la música, un 26 de enero de 1981 a las 4 de la tarde traen al mundo a un varoncito, al cual bautizaron como Gustavo Adolfo Dudamel. A Gustavo le gusta travesear con los instrumentos de su padre, se la pasa tocando y jugando a ser director. Oscar, al ver su gran interés, lo lleva a unas audiciones en las que logra ingresar con apenas 6 años al Sistema de Orquestas en Lara.
Gustavo es muy dedicado, ensaya todos los días y se esfuerza siempre por mejorar. Su sueño es representar su país en todo el mundo con este sistema. Crece rápidamente, el tiempo pasó volando, ya casi cumple los 31 años de edad, y siendo tan joven, ha dirigido una gran cantidad de orquestas tales como: la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar, la Sinfónica Juvenil Teresa Carreño, Sinfónica de Gotenburgo, Filarmónica de Viena, de Los Ángeles, de Berlín, entre otras. Se ha convertido incluso, en un ícono internacional de la música, reafirmando que el talento de los músicos venezolanos es calidad de exportación.
En este espejo se han mirado muchos, como Gustavo, hay numerosos músicos en Venezuela que desean proyectarse, llevar la música a nuevas masas y ser reconocidos en países extranjeros.
Quien ha sido pionero en recibir reconocimientos internacionales, es justamente el mentor de Dudamel, José Antonio Abreu, que según la prensa de la Fundación Nacional de Orquestas, ha contabilizado desde el año 1993 hasta la actualidad, más de 37 premios internacionales, gracias a la labor que ha realizado con El Sistema, que además ha sido tomado como modelo e instalado en 32 países a nivel mundial.
Algunos se preguntarán ¿Qué importancia tiene para un músico el ser reconocido internacionalmente? ¿Cuál es la ventaja?, pregunta a la que Luis Alfonso Pernia, periodista y músico integrante de Santoral (agrupación nominada recientemente al Grammy Latino) responde “La gran ventaja de todo esto es que por ser unos premios internacionales empiezas a estar en los ojos de mucha gente que de otra forma hubiese sido imposible que voltearan la mirada hacia ti”.
Ya pasaron más de 40 años desde que Aldemaro Romero recibió el Premio de la Paz de los Intelectuales Soviéticos en el Festival de Cine de Moscú, por la musicalización que realizó para La Epopeya de Bolívar. Asimismo, se cuenta que la primera venezolana en ganar un Billboard fue Mirla Castellanos, con el disco Vuelve Pronto, con lo que más de uno quedó pasmado, pues para estos tiempos era una rareza ver a músicos criollos triunfar en premios considerados prestigiosos para la industria musical.
Actualmente no es de asombro escuchar que un venezolano haya ganado un premio internacional o que le hayan realizado algún homenaje en otro país. Es más cotidiano de lo que parece, se ha convertido en un triunfo y participación persistente en los escenarios internacionales, que con el pasar del tiempo se mantiene, y en algunos casos se incrementa.
Anotados en los Latin Grammy
Cuando apenas se comenzaban a producir las primeras ceremonias de los Latin Grammy, el nombre que aparecía constantemente como ganador era el de Alfredo Matheus Diez, porque él estando en Estados Unidos, trabajaba como compositor, ingeniero de sonido y hasta productor de artistas de la talla de Olga Tañon, Luis Fonsi o Marc Anthony.
Alcanzando diciembre de 2007, seis marabinos, bajo el nombre de Voz Veis, en la octava edición de los Grammy Latino gracias al disco “Cómo se llega a Belén” ganaron dos gramófonos. En esta misma edición, minutos luego, llegó otro premio para Venezuela, y fue el de Oscar D’ León, en Mejor Álbum Tropical Contemporáneo con Fuzionando.
Inmediatamente se comienzan a sumar a la lista distintas nominaciones. Artistas como Jeremias, Gustavo Dudamel, Gonzalo Grau y Gabriela Montero, ya figuraban. Dos íconos nacionales e internacionales, Simón Díaz y el maestro José Antonio Abreu, en el 2009 respectivamente, adquirieron un Premio Honorífico concedido por el consejo directivo de la academia, agregando que ese mismo año los Amigos Invisibles se dejaron ver ante los ojos del público internacional con su disco Comercial.
Luis Giménez, director del Sistema de Orquestas Sinfónicas Juveniles e Infantiles del estado Lara, considera que siempre se ha reconocido la labor de los músicos. “Existen distintas instituciones internacionales y locales que tienen sistemas de premiación dirigidas a los músicos, en las cuales los venezolanos han sido tomados en cuenta desde hace años. Yo creo que ha aumentado, el reconocimiento siempre va en aumento y en especial con el auge que ha tenido la música”.
No conforme con esto, Venezuela rompe un récord de nominaciones en el 2010, pues logra media docena de nominaciones en los Latin Grammy. En la undécima entrega participaron, con sus distintos géneros musicales: Viniloversus, Famasloop, Tecupae, Chino y Nacho, Ilan Chester, Voz Veis, y Mónica Rodríguez, siendo estos últimos cuatro los respectivos ganadores.
Luego vienen a destacarse los trabajos de Huáscar Barradas, Franco de Vita, La Vida Boheme y la agrupación barquisimetana Santoral. Franco de Vita ganó en los renglones Mejor Vídeo Musical Versión Larga y Mejor Álbum Vocal Masculino.
“Estar nominado a estos premios no es sólo estar al lado de una cantidad de artistas importantes, sino el hecho de que nuestra música que parte de la música venezolana tiene entonces una proyección más allá de lo local, tiene posibilidades de calar en mercados internacionales y eso indiscutiblemente en el aspecto mediático es lo más importante que ha logrado Santoral”, expresa Luis Pernía, integrante de Santoral.
Hay que recordar que la primera edición de los Latín Grammy fue en el año 2000, y desde entonces los venezolanos han tenido distintas apariciones, bien sea como invitados, nominados o ganadores de la ceremonia.
El triunfo es constante
Como se dice coloquialmente, el venezolano se ha caracterizado siempre por “rebuscarse”. Si las oportunidades no vienen a Venezuela, salen a buscarlas en otros lugares. Es el caso de Gonzalo Grau que partió a Berlin al Festival Young Euro de la gobernación de Berlín, en el que se impuso como “Compositor de Europa 2011”. Igualmente, José Baroni y Luis Ochoa, ambos compositores venezolanos, conquistaron el primer y tercer lugar, respectivamente, en el concurso Internacional de Composición de Música de Cámara organizado por la Ópera Alemana de Berlín.
En otras formalidades de premiación, aunque no muy reconocidas, la directora orquestal Maria Guinand, recibió el premio Helmut Rilling que otorgó por primera vez la Academia Internacional Bach y Ángel Hernández regaló otra sonrisa a los venezolanos, ganando el premio Mejor Obra Libre en la II Edición del Concurso Internacional de Composición Antonin Dvorak, organización que recibió más de 2500 obras de autores provenientes de 86 países, de los cuales solo se seleccionaron 12 concursantes.
Por si fuera poco, la pianista venezolana Gabriela Montero, siguiendo los pasos de Teresa Carreño, que en su momento fue invitada a tocar ante el presidente Abraham Lincoln en la Casa Blanca, repitió la historia pero ahora presentándose en la toma de posesión de Barack Obama junto a los músicos internacionales Yo-Yo Ma violoncelista y compositor chino-americano, el violinista israelí Itzhak Perlman y Anthony McGill, clarinete solista de la Orquesta de la Opera Metropolitana de Nueva York.
Por su parte, Luis Pernía asegura que el triunfo es un asunto de vocación en la grabación, de producir material nuevo. “Los artistas venezolanos se están esforzando para sacar discos nuevos. Es un esfuerzo propio, ya no se ve tanta necesidad de meterse en un estudio sino que pueden grabar en sus casas. Todo esto ha motivado mucho a la proliferación de la música venezolana”.
Anualmente nacen bandas en Venezuela, que sin muchos recursos, logran producir materiales y proyectarlos. Tal es el caso de Famasloop y Vida Boheme, ambas agrupaciones caraqueñas, que en poco tiempo han logrado presentarse en festivales internacionales como el Vive Latino.
Es un trabajo en equipo
Hay factores que intervienen en este resultado. La proyección de los músicos tendrá lugar gracias a iniciativas que los impulsen, el apoyo del gobierno, los ciudadanos, y muy importante, el de los medios de comunicación, aspectos que abren inmediatamente la ventana del exterior.
En el caso del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, poseen apoyo monetario por parte del Gobierno. “Anualmente dedican un presupuesto para mantener el desarrollo de las orquestas en cada localidad de Venezuela, y de esta manera se mantiene el funcionamiento adecuado, porque recordemos que para ingresar a las orquestas o coros no se paga, todos aquellos jóvenes a pesar de no tener recursos pueden cumplir sus sueños y crecer a través de la música”, agrega Luis Giménez.
Luego de crearse el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, en febrero de 2005, se ha incentivado la capacidad creadora en el país y la diversidad cultural. Las artes musicales poseen sus propias instituciones, entre ellas la Fundación Vicente Emilio Sojo, la Compañía Nacional de Música y el Instituto de Artes Escénicas y Musicales, que son incluidas en el presupuesto anual de este Ministerio.
Ahora bien, en el tema de los medios de comunicación, no es suficiente la iniciativa de los dueños o de productores en apoyar el talento venezolano, el Gobierno también interviene, en este caso mediante leyes que regulen las obras musicales que rotan en las emisoras radiales y canales de televisión nacionales.
Para ello, existe desde diciembre de 2005 la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, mejor conocida como la Ley Resorte, que en su artículo 14, establece entre otras cosas: “Durante los horarios todo usuario y supervisado, los servicios de radio o televisión que difundan obras musicales, deberán destinar a la difusión de obras musicales venezolanas, al menos un cincuenta por ciento de su programación musical diaria”.
Además de ser obligatorio un 50% de producción nacional, de este porcentaje la mitad va destinado a música tradicional venezolana, que viene siendo la música folclórica. La incógnita formulada por numerosos músicos venezolanos es ¿Se cumple esta Ley?
Luis Alfonso Pernía, considera que en Venezuela ha faltado la mano amiga o protectora en cuanto a las leyes que se hicieron para ser muy fácilmente quebradas. “No son firmes. Cuando hablamos de la Ley Resorte, que tiene argumentos que describen la música venezolana, no especifican, entonces aparecen alternativas como el neofolklore que meten gato por liebre, porque hacen creer que están cumpliendo la Ley de una manera distinta”.
El neofolklore se trata de un género que ha nacido como una alternativa en circuitos como La Mega, en el que bandas emergentes o posicionadas versionan los temas originales del folclor venezolano en distintos géneros, sea rock, pop, electrónica, entre otros, cambiando en la mayoría de los casos la esencia de la música tradicional.
Para Pernía, el circuito Onda, uno de los más importantes en el país, marca la diferencia porque no colocan la música como relleno sino como parte de una programación. Esta emisora logró entender la ley como se exige y se abrieron al deber ser. Actualmente reciben materiales nacionales y rotan canciones tanto del folclor venezolano como en géneros pop o alternativos.
Es por esto que además de la creación de leyes, es importante la supervisión adecuada de su cumplimiento. La Ley Resorte es una de las más importantes para los músicos venezolanos, porque infiere de manera positiva en la proyección de la música que realizan. Durante años se ha visto afectada la promoción musical por asuntos económicos, otro de los conflictos por los que atraviesa el profesional de la música.
“Lo más difícil es la promoción, lamentablemente en Venezuela y en la mayoría de los países del mundo, existe la payola. Lo mantienen oculto y les da pena decirlo, pero para la promoción necesitas 25 o 30mil bolívares mensuales más o menos, para que tu música suene en las emisoras”, afirma el integrante de Santoral.
La payola viene siendo un pago ilegal a emisoras radiales o televisoras por parte del artista para que su música se escuche en dichos medios de comunicación. Ciertamente, no todos los músicos poseen el dinero para promocionarse, sólo algunos cuentan con el apoyo de productoras o disqueras que cubren estos gastos y los ayudan a proyectarse. “Quizás a veces el talento verdadero se ve opacado por los que pagan la payola, porque es lo que se le vende a la gente” concluye.
La cultura es otro factor importante en la proyección de los músicos. El diccionario de la Real Academia Española la define como un”Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc”. La cultura hace referencia a las costumbres o los conocimientos que adquiere una persona, lo que dependerá entonces, del grupo social en el que se forme.
De allí viene la preocupación de distintos artistas que hacen música folclórica, acotando que la cultura de los niños niñas y adolescentes de la actualidad, es distinta a la de otras generaciones. Desde el núcleo familiar, hasta los valores que adquieren en las escuelas son altamente incisivos. Recientemente, en una publicación del diario La Verdad, la Zona Educativa del Zulia emitió una resolución en la que presuntamente “prohíbe la divulgación, difusión y promoción del vallenato y el reggaeton en las escuelas zulianas, por considerarlos inadecuados para los menores de edad y alegando que incita a la expresión de movimientos corporales, rayan en la ética, la moral y las buenas costumbres”.
“Nuestra generación se formó escuchando música venezolana, pero la generación de hoy tiene otros valores, y se forman con otros gustos musicales, entonces las empresas o instituciones al realizar eventos se van por lo comercial el reggaetón por ejemplo, en vez de difundir la música folclórica”, añade Luis Alfonso.
Crear el sentimiento nacional en los ciudadanos es un trabajo que sólo algunos países han logrado, pues requiere de cierta dedicación y tiempo. Así es como este joven barquisimetano, considera que lo que los motiva realmente es el reconocimiento a diario de las personas, porque “son las que te hacen caer en cuenta de que lo están haciendo bien o si tienes que rectificar en los momentos que sea necesario”.
Aunado a esto, son de gran impulso las iniciativas por parte de empresas o instituciones tanto privadas como públicas, que contribuyan a proyectar el talento de cada nación. El maestro Giménez acota que “La música siempre tiene un nivel muy importante en el mundo, es un lenguaje universal, llega a todas las personas y razas, indiferentemente de su credo, de las clases sociales, y tiene un gran reconocimiento, más con este auge del sistema de Orquestas que viaja a través del mundo”.
Actualmente existen festivales importantes como el Festival Internacional de Música de Cartagena, Festival de Música de Cámara Aguascalientes de México, o sin ir muy lejos, el Festival Internacional de Jazz en Barquisimeto, los cuales reúnen músicos de distintas partes del mundo y permiten el intercambio de culturas, de géneros musicales y conocimientos.
Objetividad Vs Subjetividad
Si hay un aspectoque cae en polémica es decir si algo está bien o no. La manera de evaluar en cada academia de premiación es distinta. En el caso de la Academia Latina de Grabación, sus organizadores en el sitio web oficial la definen como: “Una organización sin fines de lucro que está formada por artistas, creadores, profesionales y técnicos de la grabación”. Asimismo, afirman que “El Consejo Directivo de esta organización, se conforma por personas de diversas nacionalidades, áreas de experiencia o géneros de música, que pretenden darle dirección a largo plazo a la academia”.
El proceso para postularse en estos premios anualmente se abre para recibir productos de distintos géneros musicales, que hayan sido lanzados al mercado en ese periodo de elección. En el caso de Santoral, la persona que mezcló su disco, los llamó e informó sobre la postulación a estos premios. Enviaron dos copias en abril y en junio el disco ya estaba pre nominado, es decir, pasó un primer filtro y se encontraba en una etapa en la que comenzaba a ser evaluado por los miembros votantes.
Se toma en cuenta que algunas academias persiguen distintos objetivos, bien sea económicos o simplemente los que responden a un interés particular de algún artista, y debido a esto, son juzgadas fuertemente por algunos músicos. El recién ganador del Grammy Latino, Franco de Vita, en el año 2005 criticó fuertemente esta academia durante una rueda de prensa, calificándolos de “falsos”, sin embargo mostró su alegría al ganarse dos gramófonos en noviembre del 2011.
“Quizás los Grammy Latino son los más importantes porque están menos comprometidos, comparado con los premios Lo Nuestro que es de Los Estefan, o Billboard. Una de las mejores muestras de que el Grammy Latino es desinteresado, es que Calle 13 haya ganado tantos premios, porque en sus letras han criticado a grandes empresas como Sony, que es de los mayores emporios de la música y a los premios Billboard, cosa que otras ceremonias rechazan porque tienen fines económicos, tienen compromisos con empresas, y eso te habla muy bien de los Grammy” indica Luis Pernía.
La agrupación Calle 13 en 2011 rompió el record en la historia de los Latin Grammy, reuniendo un total de 18 gramófonos, a pesar de tener una actitud irreverente hacia la industria de la música en sus composiciones.
Con respecto a las presentaciones en los Grammy Latino, además de los premios, se ha observado en repetidas ocasiones la figura de venezolanos en estos escenarios. La más reciente, fue la aparición de Gustavo Dudamel junto a la Orquesta Sinfónica Juvenil. Los organizadores explican que es una batalla fuerte: “Se forman cuatro grupos que luchan: la Academia Latina, la Televisora, los artistas, sellos y managers y la Dirección de Programación que lucha por ratings…La prioridad se da a los nominados”.
El reconocimiento aunque parezca, no sólo viene de las academias de prestigio, es importante todos los comentarios de los críticos y especialistas en música. Gustavo Dudamel, con sus actuaciones alrededor del mundo se ha ganado el respeto y admiración de los expertos. Este larense, en el año 2009, según la lista publicada en la una edición de la revista Time, destacó entre las 100 personalidades de mayor influencia en el mundo.
“El gigantesco talento de Gustavo Dudamel, su bullente personalidad y su eufórica actitud en el podium conectan con el público de una manera rara vez vista desde los días del recordado Leonard Bernstein” escribió el crítico John von Rhein en el Chicago Tribune.
El trabajo de Gustavo con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar no se detiene. En agosto de 2011 realizó una presentación en Londres bajo la batuta de Dudamel, en la que 5250 personas asistieron al Royal Albert Hall. La agencia de noticas DF reseñó: “Decenas de personas llegan a hacer colas para adquirir sus boletos. 3850 entradas fueron vendidas en tiempo récord en menos de tres horas desde el 7 de mayo”.
Otro diario que hizo mención a la labor de este músico, fue El País, en su artículo sobre hombres y mujeres iberoamericanos destacados durante el año 2009 llamado “Los 100 del año” en el que también incluyeron a la pianista venezolana Gabriela Montero.
Indistintamente del género en que se especialicen, para los músicos es un factor importante ser reconocidos tanto en su país nativo como por extranjeros, pues contribuye a la motivación y el impulso de sus carreras. El maestro Luis Giménez expone que “Todos los reconocimientos son importantes, porque estimulan al músico a seguir adelante, nos dan fuerzas para seguir haciendo un buen trabajo. A nosotros nos llena de orgullo cada vez que vemos que un músico venezolano ha sido premiado en otro país”
Para promover el desarrollo musical es precisa una respuesta del público en general. “Casualmente ayer escuché una entrevista a los Amigos Invisibles y uno de sus integrantes dijo que es mentira la de muchos artistas que dicen que los premios no son importantes, el momento en que llega la noticia de la nominación es muy emocionante, enterarse que estás nominado a premios importantes como un Billboard, un Grammy, o un Oscar en el caso de los actores es alucinante”, sostiene Pernía.
El arte de la música tiene la capacidad de viajar a través del mundo, intercambiar pensamientos o tradiciones que representen a una nación. Posee además, la ventaja de viajar en tiempo y espacio, conquistar el corazón de distintas razas, religiones y culturas. Hablar del futuro de la música en Venezuela es alentador gracias al camino que han recorrido los músicos hasta la actualidad.
“El futuro lo veo muy bien, tenemos una gran cantidad de músicos venezolanos muy importantes, tantos ejecutantes de instrumentos como compositores muy jóvenes que hacen ver en ellos el futuro de la música, la representación del país en todo el mundo” manifiesta Luis Giménez.
Oscar Honorio y su esposa Solange, han acompañado a Gustavo en numerosas giras por el mundo. Sienten emoción al ver en las avenidas de Beijing fotos de su hijo, presencian las ovaciones en Corea, Japón, Europa y Estados Unidos y se llenan de orgullo a ver el recibimiento grato del público cuando lo ven dirigiendo. Lo que escuchan entre murmullos de los asistentes es que es un genio, y ellos sentados ahí con ganas de decir “es nuestro hijo, y es venezolano”.
Sharon Ordaz

